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De Ruta por el Sur de Tailandia


Desde hace unos años Tailandia se ha convertido en el destino más popular del sudeste asiático. No es de extrañar ya que sus paisajes son espectaculares, su gastronomía es de las más suculentas del mundo y los precios son todavía muy asequibles. Si además de esto sumamos que moverse por el Reino de Tailandia es bastante sencillo, es más evidente por qué miles de viajeros de todo el mundo la escojen como destino vacacional año tras año.

Numerosos aeropuertos, centenares de compañías de transporte privadas, líneas regulares de autobuses, trenes y ferris hacen que moverse sea prácticamente tan fácil como en Europa. No importa dónde se esté y hacia donde se quiera ir, siempre existirán varias opciones para llegar a destino. La oferta de ocio no se puede comparar con ningún otro país del sudeste asiático además de una red de alojamientos más que amplia y cientos de lugares donde saciar el apetito. Entonces, ¿qué más se puede pedir?

A nosotros nos encantó el sur de Tailandia y disfrutamos al máximo de cada uno de los días que estuvimos allí. Sin embargo, si pudiesemos cambiar algo sería, sin dudarlo, la cantidad de turistas que encontramos. En nuestra opinión, se está perdiendo un poco de la identidad del país y según nos contaban alguno de los viajeros que repetían visita a Tailandia: "los tailandeses ya no son los mismos, han perdido su amabilidad en busca del negocio con los occidentales". Es lo que tienen estas cosas, que todos queremos ir siempre a los mejores lugares. Esperemos que por lo menos no vaya a peor.

En esta entrada, desde Con uVe de Viaje os proponemos una ruta por el sur de Tailandia. Un recorrido que sigue nuestros pasos por cuatro destinos paradisíacos pero a la vez muy distintos. Una pequeña guía basada en nuestra experiencia en la que encontraréis la forma de llegar a estos lugares, orientarse una vez allí, dónde comer y dormir y sobre todo qué hacer. ¿Os venís de ruta con nosotros?

En este mapa encontraréis todos los lugares de los que os hablamos en la guía

1. Phuket

Phuket es la isla más grande de Tailandia y sus costas están bañadas por las aguas del Mar de Andamán. Miles de visitantes llegan a Phuket durante todo el año en busca de su animada vida nocturna y sus fantásticas playas paradisíacas, convirtiéndola en uno de los destinos más masificados del sur de Tailandia. La costa occidental y sur está en su mayor parte ocupada por el hombre, sin embargo más del 70% de la isla es aún selva con varios parques y reservas naturales.

Cómo llegar: nosotros llegamos al aeropuerto internacional de Phuket en vuelo directo desde Manila aunque al ser el destino más turístico del sur de Tailandia se puede llegar hasta esta isla de mil y una formas por lo que no merece la pena extenderse en este punto.

Dónde dormir y comer: hordas de turistas llegan a Phuket durante todo el año por lo que encontraréis cientos (o quizás miles) de alojamientos de todo tipo y para todos los gustos y bolsillos. Todas las grandes firmas hoteleras tienen sus resorts en la isla pero también se encuentran muchos albergues para los viajeros con menos presupuesto, la mayoría en Phuket Town. Lo mismo ocurre con la oferta gastronómica que incluye decenas de restaurantes de cocina de todo tipo, incluyendo desde la clásica occidental hasta otras más étnicas y exóticas sin olvidarnos claro está la cocina tradicional tailandesa. Nosotros nos alojamos en Coconut Bungalows, en una zona muy tranquila cerca del aeropuerto y comimos siempre por los alrededores buscando comida local y económica unas veces con mayor fortuna que otras.

Qué hacer: Phuket es sinónimo de fiesta, de locura y desenfreno pero también lo es de playas bonitas con palmeras, aguas trasparentes y naturaleza. Si estáis buscando lo primero no lo dudeis, Patong es vuestro sitio. Si como nosotros buscáis algo más tranquilo os recomendamos quedaros en las playas del noroeste. Lugares casi desiertos, parques naturales y naturaleza aún sin destruir. Nosotros alquilamos una moto y recorrimos esta parte de la isla, comenzando por las playas del Parque Nacional Sirinat y siguiendo la costa hasta llegar a Patong aún a sabiendas de que no era para nosotros. También nos acercamos hasta el este de la isla donde visitamos la Reserva Forestal de Khao Phra Thaew, la cascada de Bang Phae y el centro de rehabilitación de gibones que hay allí. La oferta de ocio es tan grande que seguramente cualquier cosa que se os pase por la cabeza se puede hacer en Phuket.

2. Tonsai/Railay

En la provincia de Krabi, también en el Mar de Andamán pero en la costa opuesta a Phuket, se encuentra la pequeña playa de Tonsai, rodeada de selva y acantilados rocosos que hacen las delicias de escaladores de todo el mundo. Sin acceso terrestre, Tonsai ha evolucionado durante los últimos años por cuenta propia al margen del resto de Tailandia. Tristemente una cadena hotelera ha descubierto este pequeño paraíso escondido y se planea construir un gran resort en primera línea de playa que será sin duda el final de Tonsai tal y como lo conocimos (de momento toda la primera línea de playa ha sido barricada por un enorme muro).

Si hablamos de Tonsai no podemos olvidarnos de que a poco más de 500 metros encontraremos Railay, con unas características similares pero un poco más turístico. También sin acceso terrestre, el espectro de turistas que llegan a Railey es un poco mayor en comparación con el que llega a Tonsai (en su mayor parte escaladores). Se puede ir caminando entre Tonsai y Railay por la playa cuando la marea esta baja, por un pequeño camino en el acantilado costero y por el camino interior por la jungla, mucho más largo.

Cómo llegar: para llegar a Tonsai directamente desde Phuket town podéis coger el ferry que hace escala en Koh Phi Phi. Nosotros obtamos por la opción del autobús, mucho más económica y rápida además de permitirnos mayor flexibilidad con los horarios. Los autobuses de línea salen de Phuket town. Si no queréis ir hasta alli y como nosotros estáis cerca del aeropuerto también existe la posibilidad de coger un taxi hasta una parada de autobuses cercana. Los taxistas saben cómo llegar pero por si acaso aseguraros que os dejen en frente del puesto de policía. Allí se puede comprar directamente el billete y os avisarán cuando llegue el autobús que os llevará a la terminal de autobuses de Krabi. Una vez allí, la opción más economíca es el trasporte local hasta Ao Nang, preguntad por él en la taquilla de la estación. Ya en Ao Nang solo queda subirse a un taxi-boat, que te dejará en Tonsai beach (o en Railey).

Dónde dormir y comer: en Tonsai hay un puñado de bungalows y los precios son bastante económicos. Lo mejor es llegar a la isla y echar un vistazo a todos preguntando precios y escoger lo que más os convenga. Tened en cuenta que en Tonsai no hay electricidad las 24 horas del día y el intervalo durante el que sí la hay depende de las condiciones del alojamiento. Nosotros nos alojamos en Andaman Nature Resort. La oferta de lugares donde comer es suficiente, con restaurantes en todos los resorts y también hay pequeños locales de comida tailandesa y occidental. Hay además varios bares donde relajarse y dos o tres tiendas. En Railey, que se divide en las zonas de Railey Este y Oeste, la oferta es más amplia con más resorts, bares, restaurantes, tiendas e incluso un cajero.

Qué hacer: la actividad que mueve Tonsai es la escalada y por tanto la mayor parte de la gente que os encontrareís son aficionados a la escalada. Hay varios sectores donde se puede escalar que varían en nivel de dificultad tanto en los alrededores de Tonsai como en Railay. Existen tiendas donde alquilar el equipo de escalada completo e incluso se pueden contratar cursos con instructor en caso que sea necesario. También se puede alquilar un kayak y descubrir las calas cercanas o navegar entre islotes. La playa de Tonsai no es la mejor playa para bañarse ya que tiene fondo fangoso y con numerosas piedras (¡ojo con los cortes, parecen infestarse irremediablemente!), sin embargo Railay oeste es mucho más bonita y adecuada para el baño. La playa de Rayadavee se encuentra en un oasis entre selva y mar y podéis llegar caminando desde Railay Este, en kayak o en taxi boat (nosotros no recomendamos esto por el impacto sonoro de los motores). En esa zona existen varias cuevas e incluso un lagoon escondido que no deja indiferente a nadie, sobre todo por el camino de llegar, no apto para todos los públicos. Desde Tonsai/Railay se pueden contratar varios tours entre los que destacan los que te ofrecen psicobloc (escalar en acantilados sobre el mar sin cuerda) buceo y la visita a varias islas incluyendo la muy masificada Koh Phi Phi.

3. Koh Phayam

Muy cerca de la frontera con Myanmar nos encontramos con esta maravillosa isla, paraíso perdido de playas desiertas, puestas de sol fantásticas y tranquilidad, mucha tranquilidad. Con poco más de cinco kilómetros de punta a punta, Koh Phayam es un destino fantástico para todo aquel que busque relajarse, explorar en busca de calas secretas, nadar en las tranquilas aguas del Mar de Andaman, conectar con la comunidad local y olvidarse del mundo por unos días.

Cómo llegar: Para llegar a Koh Phayan desde Tonsai hay que desandar el camino hasta la terminal de autobuses de Krabi desde donde tenéis que coger uno de los autobuses que hacen la línea Krabi - Ranong. Desde esta desconocida ciudad hay que coger un speed boat hasta la isla. El servicio de ferries empieza a las 6:30 a.m. (muy conveniente si llegas desde Bangkok en el bus nocturno). Nosotros al llegar a la estación de autobuses conocimos a la gente de Andaman Dolphin y tuvimos una experiencia increíble que incluyó alojamiento gratis, barbacoa de pescados y mariscos y una excursión a los hot springs (aguas termanles) de Ranong (y eso que la principio desconfiábamos).

Al llegar al puerto de Koh Phayam verás un mapa con las pocas carreteras de la isla y los distintos alojamientos. Las zonas principales se dividen en Long Beach y en Buffalo Bay aunque hay también algunas otras zonas más alejadas y por lo tanto más tranquilas. La isla es pequeña y se puede recorrer perfectamente en bicicleta o en moto de alquiler. Las tarifas de los taxi-moto son fijas por lo que no tienes más que decirles a donde quieres llegar sin necesidad del pesado regateo.

Dónde dormir y comer: La oferta de bungalows es mayor que en Tonsai y muchos de ellos están en internet en páginas como agoda.com o True-frontbeach. Se puede buscar alojamiento al llegar a la isla pero no esperes hacerlo en temporada alta. Nosotros llegamos justo después de navidades y todos los alojamientos en primera línea de playa estaban llenos. Recuerda que en Koh Phayam tampoco hay electricidad 24h. Al final encontramos algo en el interior, los Khanam (no salen en internet), una auténticas cabañas de madera y bambú, posiblemente el alojameinto más austero y auténtico hasta la fecha.

Cuando pasó año nuevo y quedaron nuevos alolajamientos disponibles más cerca del mar nos mudamos a Jansom Bungalows en Buffalo bay. Si buscas tranquilidad absoluta prueba en Contact bungalows otro de nuestros favoritos. La oferta restaurantes y bares es también grande. Todos los resorts de bungalows tienen restaurante y la comida no es excesivamente cara. Además, desperdigados en el interior de la isla hay muchos lugares que merecen la pena descubrir. En varios puntos de la isla hay pequeñas tiendas donde comprar cualquier cosa que se necesite, eso sí, recordad llevar dinero ya que no existen cajeros automáticos.

Qué hacer: Lo mejor que podéis hacer es relajaros, tirarse en alguno de los bares en primera línea de playa a beber un coco y disfrutar de las puestas de sol más bonitas que os podáis imaginar. Si os gusta el surf y tenéis la suerte de que en Long beach haya olas podéis alquilar una tabla o también ir a bucear con una de las dos compañías que ofertan este servicio. Pero insistimos, Koh Phayam en un lugar para desconectar, buscar una hamaca a la sombra de una palmera y dejar que pasen las horas. Además existe una pequeña comunidad de auténticos hippies thailandeses que parecen salidos de los años 70 y que regentan varios bares (no os perdáis el Hippie Bar) y un pequeño poblado escondido de gitanos del mar que puede ser interesante.

4. Koh Tao

Dejamos el mar de Andamán y nos desplazamos hasta las cálidas aguas del Golfo de Tailandia, a uno de los lugares con aguas más transparentes que hayamos visto (compite de cerca con las de Filipinas). En la isla tortuga (en tailandés, Koh = isla, Tao = Tortuga) encontraréis playas paradisíacas de arenas blancas, calas rocosas vírgenes, espacios naturales prácticamente intactos y también animada vida nocturna. No obstante lo que relamente hace de Koh Tao un lugar imprescindible es la enorme riqueza submarina que podréis descubrir si os animáis, como hicimos nosotros, a bucear.

Cómo llegar: desde Ranong hay varias minivan de línea regular a Chumphon y desde allí la conexión hasta Koh tao tiene que ser por ferry. Hay un par de ellos durante el día y uno nocturno más económico (ver los horarios aquí). Si en lugar de Chumphon llegáis a Surattani, más al sur, existe la misma posibilidad. Tanto a Chumphon como a Surattani llegan varios autobuses regulares desde Bangkok e incluso los trenes tailandeses. La isla es pequeña y es fácil orientarse. Al llegar al puerto estáis en Mae Haad Village y hacia la izquierda encontraréis Soiree Beach y hacia la izquierda Chalok Bay, las otras dos zonas principales de la isla.

Dónde dormir y comer: la oferta de alojamientos es, después de Phuket, la más amplia. En todas las zonas se encuentran todo tipo de establecimientos. En Soiree Beach hay decenas de alojamientos, restaurantes, bares de marcha y al final de la playa hay una zona con hostels. Nosotros nos alojamos por comodidad y precio en los bungalows de AC2 Resort, al comienzo de Soiree. Chalok Bay es más tranquila y como Mae Haad se parece más a un pueblo de tamaño medio por lo que todo depende de lo que se está buscando. En la isla encontraréis cajeros, tiendas, peluquerías o cualquier otro negocio que os podáis imaginar.

Qué hacer: Koh Tao es buceo y prácticamente todo el mundo en la isla viene a bucear. El fondo marino es uno de los mejores conservados de todo el sudeste asiático y no es de extrañar que haya más de 50 escuelas de buceo para todos los gustos, colores y nacionalidades. Nosotros escogimos Pura Vida Diving, una empresa española que lleva más de diez años ofreciendo cursos de calidad. La gente de Pura Vida es como una gran familia y desde el minuto uno nos acogieron como a uno más. Además hay muy buen rollo y los precios son de los más competentes de la isla. Si váis allí no dudéis en contactarnos antes para conseguir un 5% de descuento.

La oferta de ocio en la isla también es muy grande, además del buceo, se pueden alquilar motos de agua, tablas de paddle surf, quads, scooters... ¡Ojo con las motos! Las carreteras de la isla más alejadas no están en muy buen estado y creemos que hay un negocio encubierto para cobrar las reparaciones después de los accidentes (recordad hacer siempre fotos en el momento del alquiler). Si queréis relajaros en la playa os recomendamos la zona del sur como Freedom Beach o Sai Nuan, con aguas cristalinas y poca gente. En el este de la isla se encuentran playas donde hacer snorkel o incluso saltar al mar desde acantilados como en Tanote Bay o Hin Wong Bay. El norte de la isla (la parte más salvaje) y en el centro hay varios miradores pero en casi todos cobrán aunque las vistas igual merecen la pena.

En resumen estos son sólo los cuatro destinos que visitamos durante nuestra primera visita a Tailandia pero estamos seguros de que aún existen muchos otros paraísos aún por descubir. Sin embargo durante esta visita nos hemos dado cuenta de que cada vez es más difícil descubrir lugares auténticos. La mano del hombre se nota en cada rincón y cada vez aprieta más. El desarrollo turístico poco sostenible de estos lugares lo está conviertiendo poco a poco en parques temáticos para "occidentales".

Aún así creemos que no está todo perdido. Algunas empresas y sobre todos los habitantes de estos lugares luchan en desigualdad con las grandes compañias que solo entienden al poderoso caballero. En Koh Phayam se está trabajando en un proyecto para liberar la isla de plásticos y que el 100% de la energía consumida provenga de energías renovables, en Tonsai se organizan semanalmente recogidas de basura en las playas, las escuelas de buceo de Koh Tao intentan concienciar sobre la importancia de conservar un ecosistema tan importante como el que esconden sus aguas y en Phuket cada vez existen más empresas ecofriendly. Estos son solo unos ejemplos pero hay muchos otros. No queremos perder la esperanza de que las generaciones futuras podrán disfrutar de los mismos lugares que nosotros. Difícil pero no imposible. Depende de nosotros.

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